La campaña benéfica, promovida por la marca de cuidado del calzado Kiwi con la colaboración de El Corte Inglés e Hipercor, persigue recoger en Europa el máximo número posible de zapatos, para enviarlos a África, donde se les puede dar una segunda vida más larga.El funcionamiento de la campaña está ideado para que Kiwi instale contenedores de recogida en todos los centros Corte Inglés e Hipercor de España del 1 de octubre al 30 de noviembre
Central nuclear de Chernobil, Ucrania, 26 de Abril de 1986 a las 1’34 A.M., una operación de rutina, multiples errores en el reactor número 4, se produce una explosión de entre 5 y 12 veces la de Hiroshima. Una nube toxica radiactiva se esparce por casi toda Europa LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD CALCULA QUE SE PRODUCIRÁN MÁS DE 500.000 MUERTOSEfectos de la radiactividad: Enfermedades cardiovasculares. Nerviosas. Endocrinas. Cáncer. Leucemia. Modificaciones genéticas. Deformaciones.
Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado… porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras… Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu ‘método de disciplina’ intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?
Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe… La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría.
Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos…Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.
Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!–dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.
Me puse contento antes de tiempo.
Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…
Y sucedió.
Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.
Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.
Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.
Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.
Fernando Orden Rueda 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud. IES Bioclimático, de Badajoz. II Premio del II Concurso Nacional ‘Carta a un maltratador’, convocado por la Asociación ‘Juntos contra la violencia doméstica’
La esclavitud ha sido una constante a lo largo de la historia de la humanidad. A pesar de que no ha estado presente en todas las sociedades, desde la época clásica hay testimonio del comercio de esclavos para labores de diversa índole: trabajos físicos para la agricultura, la construcción y la carga, servidumbre con distintos oficios, desde cocineros hasta trabajos sexuales.
La esclavitud nos parece un fenómeno lejanísimo en el tiempo y en el espacio, sobre todo a los españoles. Nuestros alumnos se sorprenden cuando les decimos que España tardó más que Estados Unidos en abolirla. Pero así es la historia. Hasta 1886 fuimos un país esclavista.
En países europeos como Inglaterra y España, o en algunos barrios chinos hay talleres de manufactura o restaurantes que engañan a la gente. Desde China les cobran una cuota para cruzar las fronteras y, una vez llegando a Europa, los tienen en condición de esclavos trabajando jornadas larguísimas y durmiendo todos bajo el mismo techo, sin ofrecerles condiciones de vida dignas.
En todo el mundo, 33 millones de personas tienen el VIH y a diario se presentan aproximadamente 7,500 nuevas infecciones. En la actualidad, se calcula que 3 millones de personas reciben tratamiento antirretroviral en países de bajos y medianos recursos.
En los Estados Unidos, se estima que aproximadamente 1.1 millón de personas tienen el VIH. Es muy probable que estas cifras aumenten con el tiempo debido a que los tratamientos antirretrovirales alargan la vida de las personas con VIH y más personas resultan infectadas por este virus. Como es de esperar, a medida que aumenta la cantidad de personas que tienen el VIH también aumenta la posibilidad de que estas personas contagien a otras.
El informe de UNICEF sobre el Estado Mundial de la Infancia 2008 analiza los enormes progresos realizados y los desafíos a los que aún se enfrenta el mundo para lograr el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo del Milenio, referido a la supervivencia infantil.
Conquistar la meta significa reducir el número de defunciones infantiles de 9,7 millones que se produjeron en 2006 a aproximadamente 4 millones en 2015.
Causas inmediatas de las muertes infantiles
Casi el 40% de todas las defunciones de menores de cinco años ocurren durante el período neonatal, o sea, el primer mes de vida.
Alrededor del 26% de estas muertes neonatales (que son el 10% de todas las defunciones de niños menores de cinco años) son producidas por infecciones graves.
Una proporción significativa de esas infecciones son originadas por la neumonía y la sepsis (una grave infección bacteriana transmitida por la sangre que se trata con antibióticos).
Cerca de 2 millones de niños menores de cinco años mueren anualmente de neumonía (más o menos uno de cada cinco fallecimientos a escala mundial), y hasta 1 millón más mueren por infecciones graves, incluida la neumonía, durante el período neonatal.
A pesar de los progresos realizados desde 1980, las enfermedades diarreicas ocasionan el 17% de las muertes de menores de cinco años.
El paludismo, el sarampión y el SIDA, en conjunto, son responsables del 15% de las defunciones infantiles.
Documental
Francia - 52’
Dirección: Manon Loizeau y Alexis Marant
Producción: Capa TV, Arte France
India, Pakistán y China son algunos de los países que practican el infanticidio y más recientemente el feticidio. Cientos de miles de niñas desaparecen nada más nacer. Ni la medicina ni las leyes han conseguido erradicar esta práctica. Este documental pone de manifiesto una terrible realidad y descubre la maldición que se cierne sobre las mujeres del continente asiático.
La Eugenesia es una doctrina que nació entre 1850 y 1900. Se considera que su fundador fue el inglés Francis Galton (1822-1911), primo de Carlos Darwin, propuso el establecimiento de diversas medidas eugénicas, tanto positivas como negativas.
Las medidas “positivas” consisten en favorecer los incrementos de progenie de los individuos considerados de “alta calidad”.
Las negativas consisten en promover la disminución de las progenies de los individuos considerados “inferiores”.
Ejemplos de eugenesia en el mundo
Las doctrinas eugenésicas fueron tomadas como doctrina de Estado por el régimen de Adolfo Hitler en Alemania, y llevadas a dimensiones no vistas hasta esos tiempos. Hitler, tanto en sus escritos como en sus medidas burocráticas se propuso la “purificación” y la vigorización de una supuesta “raza aria” que proveniente de una lejana antiguedad habría migrado desde Oriente hacia Europa central para constituir el tronco vital de una supuesta raza de individuos rubios, de piel blanca y ojos claros.
En los EEUU las doctrinas eugenésicas tuvieron su auge en las décadas de 1920 y 1930, cuando el Juez Holmes dictaminó la aceptación legal de las esterilizaciones eugenésicas, en un fallo recordado por sus palabras: “tres generaciones de imbéciles son bastantes”. Las esterilizaciones eugenésicas en EEUU crecieron hasta 21.239 por año en 1935, en simultaneidad con la “gran depresión” económica de los años 30.
Mas escandalosa fue la política de esterilización forzada con el fin de “eliminar tipos raciales inferiores” promovida por el gobierno de Estocolmo (Suecia) entre 1936 y 1976. Se calcula que unas 60.000 mujeres fueron esterilizadas a la fuerza durante esos cuarenta años, siguiendo una iniciativa del físico Alfred Petren, que ya en 1922 había asegurado que “la asistencia a los retrasados e inútiles en los hospitales cuesta demasiado caro a la sociedad”, por lo que se hacia “necesario” impulsar políticas para reducir su numero.
Las prácticas eugenesicas se extendió hasta principios de los 70 en EEUU. Unos 60.000 estadounidense fueron esterilizados involuntariamente durante décadas. La práctica de la eugenesia -aplicada mayormente a delincuentes, minusválidos y enfermos mentales- tuvo además un componente racista. En el año 72, incluso, se creó una comisión parlamentaria, presidida por Ted Kennedy, que fue capaz de documentar 24.000 casos de hombres y mujeres esterilizados involuntariamente. El Southern Poverty Law Center reveló la existencia de cientos de casos similares a éste en los años 40 y 50. Las víctimas eran siempre negras y en lo más bajo de la escala social. Las autoridades sanitarias se justificaron alegando que la medida era consecuente con la erradicación de la pobreza. Hasta los años 40, la eugenesia era incluso defendida por notorios personajes públicos y por la plana mayor de la clase científica y médica. Durante años llegó a funcionar incluso la así llamada Sociedad Americana de Eugenesia (después rebautizada con el eufemismo de Sociedad para el estudio de la Biología Social). El Mundo
Perú durante el gobierno del ex presidente Alberto Fujimori, que incluía la esterilización forzosa, por aplicación del cual en la década de 1990 habría sido esterilizada una cantidad cercana a los 280.000 , la mayoría indigenas, que entre 1996 y 2000 fueron tratadas “bajo presiones, amenazas e incentivos con alimentos sin que fueran debidamente informadas” de las verdaderas consecuencias de lo que les estaban haciendo, lo que llevó a la iniciación de un proceso penal por genocidio contra el ex mandatario. Universidad Católica Argentina
El 18 de septiembre de 1931, Japón ocupó el todo del nordeste de China. Ishii y su unidad para investigación bacteriológica se estableció al norte de Manchuria, en donde el ejército de Kuantung podía mantener un suministro ilimitado de prisioneros chinos para realizar toda clase de experimento humanos.
En 1936 entra en operación la “Unidad de Prevención Epidémica y Purificación de Agua del Ejército de Kuantung”, que mas tarde sería conocida simplemente como Unidad 731. En junio de 1938, la Unidad 731 que ocupaba una área de 32 kilómetros cuadrados ocupada por 3.000 personas entre científicos y técnicos. Este gigantesco complejo de edificios (contaba con mas de ciento cincuenta edificios y era el centro de investigación de armas biológicas mas grande del mundo) era en realidad una unidad militar secreta de experimentación médica comandada por la Armada Imperial Japonesa.
Experimentos realizados por la unidad 731.
Disección de personas vivas sin el empleo de agentes anestésicos simplemente para documentar la muerte. El número de personas utilizado para este fin iba de las 400 a las 600 cada año.
A partir de la segunda mitad de 1940, las tropas agresoras japonesas empezaron el uso a gran escala de armas bacteriológicas, y desencadenaron todo tipo de enfermedades infecciosas como el cólera, el tifus, la pestilencia, ántrax, difteria y bacteria de la disentería.
Congelaban a los prisioneros y los sometían a técnicas de deshidratación severas y documentaban la agonía.
Exposición de prisioneros a la explosión de granadas y a lanzallamas con el objetivo de desarrollar mejores procedimientos terapéuticos para las heridas de los soldados japoneses.
Bombardearon poblados y ciudades chinas con pulgas infectadas y dieron a los niños golosinas con ántrax. Después entraban para comprobar los daños a la población y se llevaban enfermos todavía vivos para abrirlos y perfeccionar el arma.
Contaminaron las fuentes de agua.
Algunos de los experimentos llevados a cabo allí incluían inyectar a los sujetos con bacteria causantes de la peste bubónica producidas en moscas infectadas, para luego registrar la evolución de la enfermedad e incluso disecarlos en estado consciente.
Los japoneses no dejaron nada sin probar: hongos, fiebre amarilla, tularemia, hepatitis, gangrena gaseosa, tétano, cólera, disentería, fiebre escarlata, ántrax, muermo, encefalitis de las garrapatas, fiebre hemorrágica, difteria, neumonía, meningitis cerebroespinal, enfermedades venéreas, peste bubónica, tifus, tuberculosis y otras endémicas de China y Manchuria. Realizaron pruebas con cianuro, arsénico, heroína, con veneno de serpientes y de pez erizo. En este programa murieron más de 10.000 personas.
Algunos murieron como consecuencia de las investigaciones. Otros fueron ejecutados cuando quedaron tan débiles que no podían continuar en la Unidad 731 y en otros tantos puntos se hicieron tests con insectos, y todo tipo de gérmenes. Se probaba la resistencia humana al botulismo, ántrax, brucelosis, cólera, disentería, fiebre hemorrágica, sífilis y también la resistencia a los rayos X.
La Unidad 731 fue solo uno de los veintiséis laboratorios similares que Japón instalo en China durante la ocupación. Muchos de los científicos involucrados en la Unidad 731 prosiguieron exitosamente sus carreras después de que ésta cesó sus operaciones al finalizar la Segunda Guerra Mundial. En 1946, el gobierno de los Estados Unidos les ofreció amnistía y garantías de no ser procesados a cambio de intercambiar información. Se calcula que entre 3.000 y 200.000 chinos, coreanos y mongoles murieron directa o indirectamente a causa de los experimentos de la Unidad 731.
Ishii cambió sus conocimientos no sólo por su indulto y el de sus hombres; también por que fuera borrado por completo su historial y pudiera llevar una vida normal. Shiro Ishii tras su estancia en Estados Unidos volvió al Japón recibiendo los máximos honores. Murió en 1959 de un cáncer en la garganta tras haber sido gobernador de Tokio, presidente de la Asociación Médica y del Comité Olímpico del Japón en la posguerra
El Comercio Justo, también llamado comercio alternativo, es un movimiento internacional formado por organizaciones del Sur y del Norte, con el doble objetivo de mejorar el acceso al mercado de los productores más desfavorecidos y cambiar las injustas reglas del comercio internacional.
La novedad del Comercio Justo es que las organizaciones del Norte no se limitan a transferir recursos para crear infraestructuras, capacitar o prefinanciar a los grupos productores, sino que participan activamente en la comercialización mediante la importación, distribución o venta directa al público. Además realizan una importante labor de denuncia y concienciación.
Es la única red comercial en la que los intermediarios (importadoras, distribuidoras o tiendas) están dispuestos a reducir sus márgenes para que le quede un mayor beneficio al productor.
Recientemente, las principales organizaciones de Comercio Justo a escala internacional han consensuado la siguiente definición: “El Comercio Justo es una asociación de comercio, basada en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional. Contribuye a un desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de productores y trabajadores marginados, especialmente en el Sur. Las organizaciones de Comercio Justo, apoyadas por los consumidores, están implicadas activamente en apoyar a los productores, sensibilizar y desarrollar campañas para conseguir cambios en las reglas y prácticas del comercio internacional convencional”. http://www.comerciojusto.org/es/
Los principios del Comercio Justo:
Trabaja con grupos de campesinos y artesanos del Sur en desventaja a causa de la pobreza, las prácticas discriminatorias y las restricciones comerciales.
Promueve unas condiciones laborales dignas respetando los derechos humanos.
Favorece la igualdad entre hombres y mujeres.
No admite la explotación laboral infantil.
Crea oportunidades para mujeres, grupos étnicos o sociales, que sufren discriminación, explotación y otras situaciones injustas.
Respeta el medioambiente.
Se basa en la transparencia y el funcionamiento democrático para beneficiar las necesidades básicas de las comunidades productoras y de los consumidores.
Garantiza unos precios mínimos dignos a los productores, una colaboración comercial directa, regular y a largo plazo, así como el derecho a una prefinanciación. Todo esto ayuda a los productores a planificar sus proyectos de futuro.
Se busca la manera de evitar intermediarios entre productores y consumidores.
Se informa a los consumidores acerca del origen del producto.
“Abre tus Ojos”. Se trata de una campaña de prevención del acoso escolardestinada a la franja de alumnos de entre 13 y 16 años, teniendo presente las características particulares de cada una de las islas donde el acoso escolar toma tintes diferenciadores dependiendo de factores sociales, culturales.
Se calcula que en Canarias, 8 de cada 100 escolares son víctimas de bullying. El término Bullying tiene que ver con todas las formas de actitudes agresivas, intencionadas y repetidas, que ocurren sin motivación evidente. Puede ir dirigida hacia alumnos, profesores o propiedades. Estos actos tienen lugar en instalaciones escolares, en los alrededores del centro y en las actividades extraescolares.
Tal y como afirma la directora general de Juventud, Laura Díaz, “se trata de una iniciativa muy interesante, porque estamos hablando de un fenómeno cada vez más grave que, además, se produce en un entorno en que los jóvenes se están formando, se están educando y están evolucionando hasta llegar a ser personas adultas”.
“Pero el objetivo -prosigue Díaz- debe de ser llegar a ser adultos libres, respetuosos con los demás, democráticos, y estas pautas de ser se adquieren en una edad como es la adolescencia, que es cuando el joven se está autodefiniendo como persona”.
“Abre tus Ojos” es una obra de teatro que nos muestra lo cruel que pueden ser las relaciones interpersonales, nos habla de cómo un chico o una chica puede ser objeto de bullying, de burla, de desprecio, e incluso, objeto de malos tratos y de vejaciones, a veces con la complicidad silenciosa o el desconocimiento del resto de los compañeros y de la comunidad educativa, precisamente en un entorno en el que debe primar la tranquilidad y la seguridad.
Mientras pensaba un post para el blog me vino a la cabeza una película que tuve la suerte de ver hace ya unos años, “El experimento Tuskegee” que trataba sobre la sífilis en un condado de los EE.UU., y me había impresionado enormemente. Según recordaba, decía que trataba de un caso real, así que dedique parte de mi tiempo en averiguar si lo que contaba la película era cierto.
El Estudio Tuskegee de Sífilis sin tratar en el hombre negro, también conocido como el estudio de la Sífilis del Servicio de Salud Pública en Tuskegee, fue un estudio clínico, realizado entre 1932 y 1972 en Tuskegee, Alabama, en que 399 hombres negros (más 201 grupo control sin la sífilis) pobres y en su mayoría analfabetos, fueron utilizados como sujetos a observar la progresión natural de la sífilis sin medicina.
Detalles del Estudio
El inicio del estudio Tuskegee se le atribuye comúnmente a Taliaferro Clark. Su propósito inicial era seguir el proceso natural de la sífilis sin tratamiento alguno, en un grupo de hombres afroamericanos, por 6 a 8 meses, para después continuar el seguimiento en una fase bajo tratamiento. Mas tarde, Clark accedió a la implementación de prácticas engañosas sugeridas por otros miembros del estudio. Clark se retiro del estudio un año después de haber comenzado.
Los médicos enviaron, a los 399 cobayas humanos una carta engañosa titulada, “La última oportunidad para el Tratamiento Gratuito Especial”. El estudio que fue conducido sin el debido respeto a los sujetos de experimentación, quienes no dieron su consentimiento y no fueron informados de su diagnóstico, los médicos del Gobierno se limitaban a explicarles que tenían “mala sangre” y que se les invitaba a recibir tratamiento gratuito en una clínica y una comida caliente al día El estudio también exige que todos los participantes a someterse a una autopsia después de la muerte con el fin de recibir 50 dólares para cubrir los gastos funerarios.
En 1932 Raymond H. Vonderlehr era el director del experimento de Tuskegee. Personalmente realizó varios de los primeros exámenes físicos y procedimientos médicos. Vonderlehr desarrolló las políticas que moldearon la siguiente fase del proyecto. Fue él quien decidió obtener el “consentimiento” de los sujetos para la realización de punciones lumbares, en busca de signos de neurosífilis, promocionando las pruebas diagnósticas como un “tratamiento gratuito especial”. Vonderlehr se retiro como director de la Sección de Enfermedades Venéreas en 1943.
John R. Heller fue asistente de Vonderlehr y lo sustituyó como Director de la Sección de Enfermedades Venéreas del Servicio Público de Salud de los EE.UU. La dirección del experimento por Heller coincidió con la introducción de la penicilina en otras clínicas de la PHS como tratamiento de rutina para la sífilis, así como con la formulación del Código de Nuremberg, con el cual se buscaba proteger los derechos de los sujetos de investigación.
Desde el principio, los investigadores les retiraron los tratamientos para la sífilis empleados entonces -a base de mercurio y arsénico- y luego, cuando se generalizo el uso de la penicilina para curar la sífilis, en 1947, los científicos no les dieron información sobre la penicilina e impidieron que les fuera aplicada. Durante la Segunda Guerra Mundial, a 250 hombres se les diagnostica y se le manda el tratamiento para la sífilis; sin embargo entonces el PHS (Servicio Público de Salud) les impidió recibir tratamiento, los investigadores federales llegaron al extremo de prohibir a los médicos y farmacéuticos locales que facilitaran todo tipo de antibióticos a los pacientes. El objetivo del programa no era curar a esos hombres, sino seguir su evolución tanto física como mental, y continuaron estudiando la manera en que la enfermedad se propaga y mata.
En 1966 Peter Buxtun del PHS (Servicio Público de Salud) en San Francisco, envió una carta al director de la División de Enfermedades Venéreas para expresar su preocupación por la moralidad de la prueba. El Centro para el Control de Enfermedades (CDC) reafirmó la necesidad de continuar el estudio hasta la finalización (hasta que todos los sujetos habían muerto y habían sido autopsiados). Para reforzar su posición, el CDC solicitó y obtuvo apoyo para la continuación del estudio de los capítulos locales de la Asociación Médica Nacional (en representación de África y de América médicos) y la Asociación Médica Americana.
La terminación de estudios
En 1968 William (Bill), Carter Jenkins, un afro-americano estadístico que trabajó en el Departamento de Salud, Educación y Bienestar Social, fundó y editó el tambor, un boletín dedicado a poner fin a la discriminación en el Departamento, de los que CDC forma parte. En el tambor, Jenkins pidió que se pusiera fin a los estudios de Tuskegee, pero sin éxito.
La historia se publico en el Washington Star el 25 de julio de 1972, se convirtió entonces en primera página de noticias en el New York Times al día siguiente. En el Congreso de los EE.UU. se celebraron las audiencias por los Senador Edward Moore y Ted Kennedy en la que testificó Buxtun. Como resultado del escándalo un grupo consultivo especial determinó que el estudio fue médicamente injustificado y ordenó su terminación. Como parte de una solución de una demanda de acción de clase presentada posteriormente por la NAACP, 9 millones de dólares y la promesa de tratamiento médico gratuito se le dio a los participantes sobrevivientes y los familiares supervivientes que habían sido infectados como consecuencia del estudio.
Al final del estudio, sólo setenta y cuatro de los sujetos de experimentación continuaban con vida. Veintiocho de los hombres habían muerto directamente a causa de la sífilis; cien murieron por complicaciones derivadas de ella; cuarenta esposas de los sujetos de experimentación fueron infectadas; diecinueve niños nacieron aquejados de sífilis congénita.
Clinton pide perdón a los negros utilizados en el pasado como cobayas:
El 16 de mayo de 1997 el entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, pedía disculpas a los ocho sobrevivientes del Experimento Tuskegee: “El gobierno de los Estados Unidos hizo algo incorrecto, profunda y moralmente incorrecto. Fue una atrocidad hacia nuestro compromiso con la integridad y la igualdad para todos nuestros ciudadanos… claramente racista.”